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📝 Un cuento basado en un accidente ajeno: 'Piedra, papel o tijeras'

 «Piedra, papel o tijeras» Gabriel Castillo Suescún  © Este cuento pertenece al libro «Relatos de una mente desencuadernada».      En una no...

lunes, 15 de marzo de 2021

Una breve historia sobre la publicación de «Lo que dicta la Voz»

 📚 Breve historia sobre #LoQueDictaLaVoz:

¡Muy buenas tardes, parces! 🍻 Espero que tengan una gran semana.


Hace alrededor de dos años, debido a la negativa de editoriales independientes a nivel nacional (o a que en algunas convocatorias se escogía uno entre cientos, por escasez de presupuesto), decidí que de alguna u otra manera publicaría mi primer libro. En ese momento, desconocía totalmente las plataformas de autopublicación como Amazon y AutoresEditores. Entonces concebía que el único camino para ver una obra publicada era a través de una editorial, fuese grande o pequeña. De manera que, entre ahorros y la colaboración de mis padres y mi novia, opté por darle vida a esta novela buscando opciones económicas de impresión. (Continúa después de la foto).




Así pues, buscando en las imprentas y litografías del centro de la ciudad (donde se imprimen volantes, afiches, cartillas, entre otras cosas, a menor precio que en otros lugares de la ciudad), di con un lugar que se ajustaba a mi presupuesto, aunque esto se debía a que la impresión sería con materiales no de muy buena calidad. Allí me ofertaron varias opciones que en otros locales, no. Sin embargo, por la cantidad que pensaba distribuir, escogí una de las más económicas. Aun así, me dije que era mejor esto que continuar esperando lo que quizá nunca llegaría: la respuesta de alguna editorial. Posteriormente, negocié el diseño de portada con un parcero ilustrador, quien me sorprendió bastante al enviarme el resultado (que es el que ven en el póster); entretanto, como es evidente que no contaba con recursos para pagarle a un corrector, releí muchas veces el libro, buscando errores y corrigiéndolos (lastimosamente, siempre se pasan algunos). 


Envié los archivos imprimibles y una semana después recibí, con gran euforia, el paquete con la primera tanda de 100 ejemplares. Con ayuda de mi novia, comencé a venderlos mano a mano, en la universidad, en eventos de diversa índole (música, cine, ferias de stickers, académicos y literarios) e incluso citando encuentros en estaciones del metro. Esta experiencia, de la que aprendí demasiado para publicaciones posteriores, me impulsó a llevar las riendas de mis obras hasta llegar al punto en que hoy estoy. Y, embebiéndome de este mundo cada vez más, sigo constante en este proceso de dar a conocer lo que disfruto escribiendo.

2 comentarios:

  1. Si no existiera la autopublicación pues estaríamos como tú: vendiendo libros en la calle y en eventos.

    Tengo curiosidad de cómo te nació escribir "La voz..." ¿Te ha pasado que alguna Voz te guía o te aconseja?

    Saludos, Gabo

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    Respuestas
    1. Rebuscando los lugares donde la impresión sea más favorable, en términos de costos, jaja.

      Te cuento, desde la adolescencia me ha causado demasiada intriga el síndrome de la esquizofrenia: ese padecimiento que, sin consumo de sustancias, te hace escuchar, ver y pensar cosas que no corresponden a estímulos externos. Así que por mi cuenta me fui adentrando en el conocimiento de esta enfermedad y descubrí aquello de los síntomas positivos y negativos, como las variantes de la enfermedad misma; entre estas, la paranoide, que es la quise asignar al personaje de Martina, cuyo primer brote psicótico se da finalizando su adolescencia y se comienza a manifestar de formas diferentes a lo largo de su vida.

      Saludos, JC, y muchas gracias por allegarme esta pregunta.

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